martes, 7 de mayo de 2013

JUAN MONTALVO FIALLOS

PERSONAJE HISTORICO ENSAYO

JUAN MONTALVO FIALLOS
Hace 124 años nació en la ciudad de Ambato, centro andino del país, uno de los personajes más importantes de la historia del Ecuador. Se trata de Juan Montalvo Fiallos, intelectual que luchó con sus ideas y pensamiento al poder autoritario y a los líderes que gobernaron el país en ese tiempo. Sus escritos fueron eficaces armas para combatir los excesos del poder y defender la libertad de expresión, de pensamiento y de prensa. Entre sus obras destaca “Las Catilinarias” compuesta de doce ensayos publicados en Panamá entre 1880 y 1882, cuyo propósito era hacer una crítica sarcástica a la dictadura del general Ignacio de Veintimilla que estuvo en el poder desde 1876. Otra de las obras de Juan Montalvo de gran importancia es “El Cosmopolita”, una revista política que salió en nueve publicaciones, desde enero de 1866 hasta enero de 1869. En estos escritos, Juan Montalvo se enfocó en criticar el gobierno antipopular de Gabriel García Moreno. Su obra cumbre es “Los Siete Tratados”, un conjunto de ensayos publicados entre 1882 y 1883 que recibió elogios en América Latina y Europa, y que fueron escritos mientras se encontraba desterrado en la ciudad colombiana de Ipiales, fronteriza con el Ecuador.


El intelectual ecuatoriano nació en Ambato el 13 de abril de 1832 y murió en Paris, Francia, el 17 de enero de 1889, a causa de una pleuresía (enfermedad derivada de un problema respiratorio). Su nombre completo fue Juan María Montalvo Fiallos, hijo de Marcos Montalvo, un inmigrante andaluz dedicado al comercio. Su madre fue Isabel Villacres de Fiallos. Tuvo siete hermanos, uno de los cuales fue encarcelado y desterrado por ser opositor a la dictadura de Juan José Flores. El escritor Galo Pérez atribuye este hecho al odio que despertó Montalvo a las dictaduras. Juan Montalvo es uno de los más grandes pensadores de nuestro país y de América Latina. Y, ciertamente, es el mayor de nuestros periodistas nacionales. Vivió en el siglo XIX, durante un período de inestabilidad política y restricciones de las libertades públicas. Pasó la vida defendiendo la libertad de prensa y combatiendo las tiranías y el clericalismo. Combatió sin tregua a los gobiernos autoritarios y sufrió por ello persecuciones que lo mantuvieron exilado del Ecuador por largas temporadas. Montalvo publicó varios periódicos que fueron referentes de la opinión pública en sus días. Publicó también varias obras de análisis político, crítica literaria y estética. Tanto su obra periodística como en sus ensayos filosóficos, los escribió con el fin inmediato de influir en la vida pública contemporánea, y con el objetivo de largo plazo de crear un pensamiento nacional crítico y comprometido con la libertad y la democracia. Buena parte de la producción de Juan Montalvo fue escrita con el objeto de defender los valores del libre pensamiento y el derecho a la libertad de conciencia. Muchas de sus frases, como se ha dicho, fueron escritas para ser leídas en la coyuntura y el contexto contemporáneos. Pero contienen un pensamiento que va mucho más allá de la polémica ocasional, para convertirse en referentes que tienen plena vigencia hasta el día de hoy, sobre todo cuando se trata de defender valores fundamentales como las libertades ciudadanas. En todas las obras de Juan Montalvo encontramos frases y sentencias que no solamente resumen su pensamiento, sino que también constituyen elementos de sabiduría que trascendieron las coyunturas en que fueron publicadas. Se escribieron para orientar y movilizar a sus contemporáneos, pero también con el fin de aportar a un acervo más permanente de pensamiento laico y democrático.


Juan Montalvo en su pensamiento filosófico nos habla de amar, buscar y siempre predicar la verdad cueste lo que cueste, diciendo las cosas siempre como son; si son negativas pues son malas y si son positivas son buenas. Sus ideas y pensamientos fueron claros y precisos, lo que muchas veces desato controversia al tildar a muchos personajes importantes del país en esa época de falsos, tiranos y cínicos, nunca le temió a lo oscuro y turbio y de ahí su pensamiento: “donde está la corrupción, allí está mi enemigo, donde están reinando las tinieblas, allá me tiró sin miedo”. En su pensamiento religioso fue muy liberal, respetó su religión católica, pero no estuvo totalmente de acuerdo con ella, el profesaba y creía en lo que el sentía; a pesar de esto nunca dejo de valorar y creer en Cristo y su amor… y diciendo que a pesar de todo lo que le había tocado sufrir en esta vida nunca culparía al Señor de sus males. Su forma de ver su religión le acarreo innumerables problemas con las dictaduras que gobernaban en su época.Recordalo por su sabiduria, constancia y siempre por apuntar a la verdad ante todo y como el decia "Las obras donde entran Dios y la religión serán siempre superiores a las que versan puramente sobre cosas humanas".